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EL BOTÀNIC DISEÑARÁ LA PRIMERA RESERVA GENÉTICA DE PLANTAS SILVESTRES DE CASTILLA-LA MANCHA
13/03/26
El Jardí Botànic de la Universitat de València ha recibido el encargo, por parte de la Reserva de la Biosfera del Alto Turia, de crear la primera reserva genética de plantas silvestres emparentadas con las cultivadas en Castilla-La Mancha, concretamente en un cultivo de lúpulo en Cuenca, en una finca en Santa Cruz de Moya, un pueblecito de poco más de 200 habitantesy el único municipio castellano-manchego de la Reserva de la Biosfera del Alto Turia.
En esta localización, en el paraje del Rento de Ochorva, Rubén Poza Antón, un ingeniero agrónomo valenciano, ha desarrollado una plantación ecológica de lúpulo donde antes había hortalizas, sobre los bancales de labor de la vega del río Arcos, cerca de la aldea de Las Rinconadas. El objetivo principal del proyecto de la reserva fitogenética es analizar de forma exhaustiva los parientes silvestres de las plantas del cultivo, para elegir cuáles de ellas pueden tener un mayor interés para su conservación.
Esta reserva podría servir en un futuro para mejorar los cultivos actuales, los cuales empiezan a estar necesitados de una renovación genética que les permita superar los nuevos retos del cambio climático, evitando así que se reduzca la productividad. De esta forma, las plantaciones estarían más preparadas para afrontar altas temperaturas, la creciente escasez de lluvia o el incremento tanto de la salinidad del suelo como de las plagas.
Poza Antón decidió crear la plantación de lúpulo cuando reparó en su potencial ecológico y económico. La flor que produce es esencial para la manufacturación de la cerveza, al ser el ingrediente que potencia su amargura y su aroma. Esta iniciativa es ciertamente única, ya que la mayoría de los cultivos de lúpulo en España se encuentran en León. Sin embargo, así ha conseguido revitalizar la economía y la actividad agro-rural de la zona, así como fortalecer la población en áreas que empiezan a estar despobladas en lo que conocemos ya como la “España vaciada”.
Durante el desarrollo del proyecto el Jardí Botànic pretende fomentar estos objetivos, que se complementan con los propios de la Reserva de la Biosfera del Alto Turia. Entre ellos, además, también se encuentra la protección del entorno sin perder los usos tradicionales, pero a la vez incluyendo una perspectiva económica innovadora y moderna que permita un desarrollo sostenible respetuoso con el entorno.
Además, el Jardí también desarrollará acciones formativas dirigidas a capacitar, en el seguimiento y la conservación de las especies seleccionadas, a agentes del medio natural, así como al alumnado de educación secundaria y de formación profesional. Las campañas divulgativas pretenden dar a conocer la importancia de la conservación de los recursos fitogenéticos a la población interesada, y así seguir fomentando esta práctica.









