EL BOTÁNICO AHORA

ES OTOÑO EN EL JARDÍN

TIEMPO DE BAYAS Y HOJAS CAIDAS

HISTORIA | LA UBICACIÓN DEFINITIVA: EL HUERTO DE TRAMOYERES

A inicios de 1802 el rector Vicente Blasco le encargó a Francisco Gil el diseño del Jardín Botánico en el Huerto de Tramoyeres. Antonio José Cavanilles asesoró al rector y participó activamente en el proyecto. Durante dos años se trasladaron plantas de la Alameda y del jardín del arzobispado de Puzol, se habilitaron instalaciones y se adquirieron libros y materiales para las clases.

En 1805 fue nombrado director del nuevo jardín botánico Vicente Alfonso Lorente, que creó la Escuela Botánica ordenada según el método sexual de Linné. Inauguró el Jardín en 1806 y, seguidamente, empezaron las clases. Pero el desarrollo del Jardín Botánico se vio forzado a frenarse con la entrada de las tropas napoleónicas en la ciudad el año 1811. Lorente fue encarcelado y condenado a muerte, de la cual se salvó gracias a la intervención de León Dufour, un médico y naturalista que acompañaba a las tropas. Cuando se retiraron, José Paulí se hizo cargo de la dirección, pero hasta que José Pizcueta Donday fue director no se inició verdaderamente un proceso de recuperación. El Jardín alcanzó el máximo esplendor de su historia: se incrementó la colección de plantas, se construyeron instalaciones para su cultivo, y la Escuela Botánica se modernizó con la aplicación del sistema de ordenación del método natural d’Endlicher.

Los siguientes directores del Jardín durante el s. XIX fueron Rafael Cisternas (1867-1876), José Arévalo Baca (1876-1888) y Eduardo Boscá (1888-1913). Bajo la dirección del segundo se amplió el Jardín para el desarrollo de la agricultura y se construyó el invernáculo de la balsa. Con Boscá se realizó la última gran construcción del Jardín: el umbráculo. A finales de siglo las clases de botánica se dejaron de dar en el Botánico para hacerlo en el edificio de La Nau, la antigua sede de la Universidad de Valencia.