EL BOTÁNICO AHORA

ES OTOÑO EN EL JARDÍN

TIEMPO DE BAYAS Y HOJAS CAIDAS

ARQUITECTURA | OTROS INVERNADEROS Y EL MURO

La Caseta del Romero, el invernadero de la balsa y los invernaderos menores fueron construidos a finales del s. XIX y se restauraron un siglo más tarde. Respecto a la primera, en el pasado era la estufa de los helechos, pero posteriormente se habilitó para el cultivo de las plantas crasas con la instalación de sistemas de calefacción y de humectación. Se accede a través de una casita donde antiguamente se encontraba la caldera de calefacción. Detrás de ella se ubica el invernadero de la balsa, que sustituye al de madera proyectado por Timoteo Calvo. Ocupa una superficie de 150 m2, se eleva hasta 6 m y está dedicado a las plantas tropicales, por lo que durante la restauración se instalaron sistemas de riego, sombreado y calefacción.

Cuando José Arévalo Baca era director del Jardín se construyeron los cuatro invernaderos de hierro y de vidrio que se encuentran delante del tropical. Todos responden a un diseño similar al grande, y tienen 3,5 m de altura y 40 m2 de superficie. Antiguamente se utilizaban para producir plantas que después se trasladaban a las diferentes colecciones del Jardín. Con la restauración se habilitaron como espacios de exposición abiertos al público, de modo que hoy en día están dedicados a los helechos, las orquídeas, las bromeliáceas y las plantas carnívoras. En cuanto a la estufa fría, fue otra construcción recuperada. Después de utilizarse como acuario, en la actualidad es una sala multiusos.

Por último, el muro que rodea el Jardín es la tapia que cercaba el huerto de Tramoyeres. Fue rehabilitado y adaptado para su nuevo uso con una pilastra que por su parte interior sirve de apoyo para las plantas enredaderas.